Paso uno
Leemos la composición, no el eslogan
Empezamos por la lista de ingredientes y las cantidades por porción. Identificamos si se trata de un multivitamínico amplio, una fórmula con minerales específicos como zinc o magnesio, un producto de omega 3 o un extracto vegetal como la avena sativa. Después anotamos en qué formato viene: cápsula, comprimido, polvo o líquido.